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El español en su literatura. Podcast para aprender español: El libro de los abrazos

Hoy os traemos otro podcast literario. En esta ocasión os leemos «El origen del mundo», un relato breve del gran Eduardo Galeano que encontraréis en su obra El libro de los abrazos. ¡Que lo disfrutéis!

el libro de los abrazos

Podcast descargable El libro de los abrazos

Hacía pocos años que había terminado la guerra de España y la cruz y la espada reinaban sobre las ruinas de la República. Uno de los vencidos, un obrero anarquista, recién salido de la cárcel, buscaba trabajo. En vano revolvía cielo y tierra. No había trabajo para un rojo. Todos le ponían mala cara, se encogían de hombros o le daban la espalda. Con nadie se entendía, nadie lo escuchaba. El vino era el único amigo que le quedaba. Por las noches, ante los platos vacíos, soportaba sin decir nada los reproches de su esposa beata, mujer de misa diaria, mientras el hijo, un niño pequeño, le recitaba el catecismo. Mucho tiempo después, Joseph Verdura, el hijo de aquel obrero maldito, me lo contó. Me lo contó en Barcelona, cuando yo llegué al exilio. Me lo conto: él era un niño desesperado que quería salvar a su padre de la condenación eterna, y el muy ateo, muy tozudo, no entendía razones. – Pero papá -le dijo Joseph, llorando-. Si dios no existe, ¿quién hizo el mundo? – Tonto -dijo el obrero cabizbajo, casi en secreto- Tonto. Al mundo lo hicimos nosotros, los albañiles.

Palabras difíciles:

Obrero: trabajador manual asalariado.

Anarquista: que profesa el anarquismo. El anarquismo propone la desaparición del Estado y de todo el poder.

En vano: inútilmente, sin logro o efecto.

Rojo: persona de ideas de izquierda muy radical y revolucionaria.

Beata: persona muy religiosa que va con frecuencia a los templos.

Catecismo: libro que contiene la doctrina cristiana.

Ateo: persona que no cree en Dios.

Tozudo: obstinado, testarudo, que no se rinde fácilmente.

 

Eduardo Galeano

Eduardo Galeano

Nació en Montevideo en 1940, Eduardo Galeano fue uno de los autores más comprometidos con la realidad de Latinoamérica. Se inició en el periodismo muy joven, a los catorce años, dejando ver su compromiso político con artículos y caricaturas. Su obra más importante, Las venas abiertas de Latinoamérica, marcó diferentes generaciones y fue censurado por la dictadura militar uruguaya. Junto a su labor periodística Galeano desarrolló una carrera narrativa en la que combinó relatos y novelas cortas siempre de carácter reflexivo y comprometido. El libro de los abrazos cosechó un gran éxito y es considerado uno de los mayores logros del escritor. Galeano murió en abril de 2015 dejándonos una carrera literaria de incansable lucha contra la pobreza y la miseria moral y material.

Clara

Expresiones coloquiales con mucho cuento

Expresiones coloquiales con mucho cuento   Aunque parezca lo contrario, los cuentos siguen teniendo mucha importancia en nuestra cultura. A través de ellos transmitimos mensajes de la comunidad cultural donde vivimos. Seguro que cuando eras pequeño, tus padres te contaban un cuento antes de dormir, ¿verdad? cune

El momento de ir a dormir está muy relacionado con el cuento. A través de los cuentos, los niños entran en un mundo de fantasía que aleja las pesadillas de su mente. Hemos encontrado, sin embargo, otro vínculo que relaciona el cuento con el acto de dormir. ¿Quieres saberlo?

La palabra cuento procede del latín computum, que significa cálculo. ¿Qué hacemos cuando calculamos? Contamos los números para realizar diferentes operaciones (sumas, restas, divisiones, multiplicaciones, etc). Así, la palabra cuento en su origen estaba relacionada con el contar numérico, y con el paso del tiempo, adquirió un nuevo valor: contar cosas, sucesos, acontecimientos, y se formó el cuento, es decir, el conjunto de sucesos.

Contar números

contar

Contar cuentos

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Pero, ¿qué relación tiene con el acto de dormir? Pues, vamos a averiguarlo en siglo XI. En este siglo vivió un judío español llamado Mosé Sefardí que escribió un libro de cuentos y fábulas. Veamos uno de sus cuentos:

Érase una vez un rey que tenía un narrador en la corte. Éste solía contarle cada noche cinco historias. Una noche, el rey no podía dormirse y pidió escuchar algunos cuentos más. Él le contó tres cuentos más, pero breves. El rey pidió otros, pero el narrador se negó: ya le había contado muchos cuentos y estaba muy cansado. -Me has contado muchos cuentos, pero todos ellos muy breves –dijo el rey-. Quiero uno que tenga muchas palabras y entonces te dejaré ir a dormir. El narrador aceptó y comenzó así: -Un señor de un pueblo, que poseía mil monedas, fue a una feria donde compró mil ovejas. Mientras volvía, llovió muchísimo y se produjo una inundación. El señor estaba muy preocupado porque tenía que cruzar un río con sus ovejas y no había puente. Encontró, finalmente, un pequeño barco en el que sólo cabían dos ovejas y él. Obligado por la necesidad, puso dos ovejas y y cruzó el río. Al llegar a este punto, el narrador se durmió. Sin embargo, el rey lo despertó y le ordenó que terminara el cuento. -El río es muy ancho, el barco muy pequeño y ¡el señor tenía mil ovejas! –argumentó el narrador-. Deja que cruce todas las ovejas. Cuando él termine, proseguiré esta historia que he comenzado.

En este cuento, no sólo se cuentan cosas, también ovejas. Además, en español tenemos una expresión relacionada con este cuento que es contar ovejas. Cuando estás metido en la cama y no puedes dormir, se dice que si cuentas ovejas conseguirás dormirte. ¡El mismo sistema que tenía el narrador del rey para conseguir engañarle y dormir un poco más! ¿Lo has entendido?

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¿Existe en tu lengua alguna expresión como contar ovejas? En español tenemos muchas expresiones con nombre de animales (Expresiones idiomáticas con animales), entre ellas dos con la palabra «oveja» que usamos frecuentemente en el habla cotidiana:

Ser la oveja negra: decimos esta expresión para referirnos a una persona que es muy diferente con respecto a un grupo o a su familia. Por ejemplo, en la familia Martínez, todos son muy alegres, salvo el hijo menor, Daniel, que siempre está triste. Daniel es la oveja negra de la familia. Y, ¿por qué el color negro? Porque normalmente las ovejas son de color blanco.

Cada oveja con su pareja: este refrán significa que debemos relacionarnos con las personas que son iguales a nosotros o que tengan nuestros mismos gustos.

Y, ¿qué obtenemos del verbo contar y el sustantivo cuento? Encontramos expresiones como…

¿Qué te cuentas?: en el registro coloquial, saludamos a alguien que no hemos visto desde hace mucho tiempo con esta expresión, para que nos cuenten qué han hecho desde la última vez que lo vimos.

Hola, Javi. ¡Qué de tiempo sin verte! ¿Qué te cuentas?

-Hola, Ana. Pues he viajado tres meses por diferentes países de Sudamérica.

¡No me vengas con cuentos!: cuando discutimos con alguien, decimos esta frase para expresar que los argumentos de la otra persona son poco convincentes y, en ocasiones, irreales, como los cuentos.

Tú siempre has tenido más dinero porque papá te lo daba.

-¡No me vengas con cuentos! Si he tenido más dinero que tú ha sido gracias a mis esfuerzos.

Del mismo modo encontramos la palabra cuento combinada con otras palabras, formando colocaciones (Las colocaciones léxicas) como las siguientes:

Un cuento chino: también en el registro coloquial, cuando queremos decir que lo que se cuenta es mentira, decimos ¡Eso es un cuento chino!. Pero no se trata de cualquier mentira, sino de una mentira muy trabajada, disimulada, ingeniosa. En cierta manera, la palabra «cuento» está vinculada a una historia ficticia (pensemos en los cuentos de hadas, por ejemplo).

-¿Has oído hablar de las pastillas para adelgazar?

-Sí, pero es un cuento chino. No sirven para nada.

Venir a cuento: significa que algo tiene relación con el tema que se está hablando.

Ahora hablamos de cocina. Tu comentario sobre informática no viene a cuento.

Vivir del cuento: decimos que alguien vive del cuento cuando vive gracias a los demás y no gracias a sus propias acciones. Esta expresión tiene su origen en los juglares medievales que se ganaban la vida contando historias y cuentos en las plazas de las ciudades.

Su marido no trabajó en nada. Vivía del cuento mientras que su mujer llevaba todo el dinero a casa.

¿Veis la importancia que tienen todavía los cuentos en nuestra vida? Por cierto, antes de despedirme os cuento una última cosa: un cuento y una cuenta no son la misma cosa. El cuento, como sabéis, es una historia con personajes y la cuenta es una operación matemática con números (sí, la que pedís después de comer tapas en España a la hora de pagar. «Camarero, ¡la cuenta!»).

Las cuentas se hacen

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o se piden

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También podemos abrir cuentas en facebook y en twitter, y si tienes dinero, en los bancos.

Los cuentos, sin embargo, se cuentan.

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Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.

Entrada: Clara

Infografía: Clara

P.D. Ah, por cierto, te dejo una canción que viene a cuento.

El español en su literatura. Podcast para aprender español: Manolito Gafotas

Retomamos de nuevo nuestra sección de podcast literarios de De Boca en Boca Centre. Hoy os presentamos un fragmento de la novela infantil Manolito Gafotas, escrita por Elvira Lindo.

libro manolito

Podcast descargable Manolito Gafotas

Me llamo Manolito García Moreno, pero si tú entras a mi barrio y le preguntas al primer tío que pase:

– Oiga, por favor, ¿Manolito García Moreno?

El tío, una de dos, o se encoge de hombros o te suelta:

– Oiga, y a mí qué me cuenta.

Porque por Manolito García Moreno no me conoce ni el Orejones López, que es mi mejor amigo, aunque algunas veces sea un cochino y un traidor y otras, un cochino traidor, así, todo junto y con todas sus letras, pero es mi mejor amigo y mola un pegote.

En Carabanchel, que es mi barrio, por si no te lo había dicho, todo el mundo me conoce por Manolito Gafotas. Todo el mundo que me conoce, claro. Los que no me conocen no saben ni que llevo gafas desde que tenía cinco años. Ahora, que ellos se lo pierden.

Me pusieron Manolito por el camión de mi padre, y al camión le pusieron Manolito por mi padre, que se llama Manolo. A mi padre le pusieron Manolo por su padre, y así hasta el principio de los tiempos. O sea, que por si no lo sabe Steven Spielberg, el primer dinosaurio velocirraptor se llamaba Manolo, y así hasta nuestros días. Hasta el último Manolito García, que soy yo, el último mono. Así es como me llama mi madre en algunos momentos cruciales, y no me llama así porque sea una investigadora de los orígenes de la humanidad. Me llama así cuando está a punto de soltarme alguna galleta o colleja. A mí me fastidia que me llame el último mono, y a ella le fastidia que en el barrio me llamen el Gafotas. Está visto que nos fastidian cosas distintas, aunque seamos de la misma familia.

 

Palabras difíciles:

Tío: en el lenguaje coloquial, hombre cuyo nombre no conocemos.

Soltar: decir algo con violencia o brusquedad.

¿A mí qué me cuenta?: ¿qué tiene que ver eso conmigo?

Cochino: cerdo. En el lenguaje coloquial se refiere a una persona sucia, tacaña, miserable o a un hombre grosero y sin modales.

Molar un pegote: gustarle algo a alguien mucho.

Soltar alguna galleta o colleja: dar un golpe fuerte con la palma de la mano en la nuca de una persona.

Fastidiar: resultar malo, desagradable o molesto a alguien.

Elvira Lindo

Elvira Lindo

Nacida en Cádiz en 1962, Elvira Lindo es una escritora y periodista española conocida por la famosa serie de novelas de Manolito Gafotas. Tras haber estudiado periodismo, se inició en el mundo de la radio donde escribió guiones para diversos programas de humor. También trabajó en el teatro con su obra La ley de la selva que tuvo un gran éxito en los escenarios españoles e hispanoamericanos. Pero si por algo es conocida esta autora es por Manolito Gafotas, personaje que nació en sus programas radiofónicos y que posteriormente se convirtió en el protagonista de siete novelas juveniles. En 1998, Elvira Lindo recibió el Premio Nacional de Literatura Infantil por la cuarta entrega de la serie, Los trapos sucios.

Ver más en: www.elviralindo.com

 

Texto: Clara

Audio: Eneas

El español en su literatura. Podcast para aprender español: La muchacha de las bragas de oro

Hoy os traemos un fragmento de La muchacha de las bragas de oro, del barcelonés Juan Marsé.

muchacha

 

Una tarde que había extraviado la pipa y se asomó a la pequeña terraza sobre el jardín, sorprendió a la pareja entregada a juegos más estimulantes y apropiados. Su sobrina estaba sentada en una rama baja del pino, con las piernas colgando junto al cabo deshilachado de la cuerda, ya podrida, que había pertenecido a un viejo columpio; bajo ella, de pie, su amigo le suplicaba algo con los brazos abiertos. Mariana se dejó resbalar agarrada a la cuerda y se colgó en el aire, agitando las piernas y la falda de gitana loca, pero antes de que pudiera saltar al suelo él metió subrepticiamente la cabeza entre sus muslos y arremetió a fondo ayudándose con lo que parecían exactos e inmisericordes mordiscos, a juzgar por los gritos de ella, que terminó por rodearle el cuello con las piernas y soltar la cuerda. Rodaron los dos sobre la hierba, quedando Mariana de espaldas, espatarrada y con la falda en la cara. Forest llegó a temer que sus gemidos fuesen oídos desde Segur o San Salvador.

La muchacha de las bragas de oro, de Juan Marsé (Ed. Planeta, 2006, pp. 12-13)

Palabras difíciles:

Extraviado: perdido.

Sorprendió: descubrió.

Subrepticiamente: a escondidas.

Arremetió: hacer algo con ímpetu, con ganas, con furia.

Inmisericordes: sin compasión.

Espatarrada: con las piernas muy abiertas.

Gemidos: sonido o voz que expresa dolor u otros sentimientos o sensaciones.

juan marse

JUAN MARSÉ

Juan Marsé nace en Barcelona el 8 de enero de 1933, con el nombre de Juan Faneca Roca, pero su madre muere en el parto y es adoptado por el matrimonio Marsé. De pequeño, fue muy mal estudiante y comenzó a trabajar con trece años como aprendiz de joyero. La escritura le gustó desde muy pronto, publicando sus primeros relatos en 1947. Durante la década de los sesenta, pasó unos años en París, donde comenzó su relación con el Partido Comunista y publicó dos novelas. Después, volvió a Barcelona y siguió escribiendo.

Toda su obra ha recibido un gran reconocimiento dentro y fuera de España, habiendo ganado varios premios, entre ellos se encuentran el Premio Biblioteca Breve o el Premio Internacional de Novela, recibido en Méjico por su obra Si te dicen que caí, censurada entonces en España.

En 1978, con la novela que hoy os presentamos (La muchacha de las bragas de oro), Juan Marsé ganó el prestigioso Premio Planeta y, con él, varios miles de lectores.

Ver más en http://www.clubcultura.com/clubliteratura/clubescritores/marse/

Maribel

Español a través del teatro online (II)

En De Boca en Boca Centre hemos comenzado nuestro proyecto de enseñanza de E/LE a través del teatro online.

Este curso esta basado en el Enfoque por tareas, cuyo objetivo es fomentar el aprendizaje mediante el uso real de la lengua en el aula. Pero, ¿qué es exactamente una tarea en la enseñanza de español como lengua extranjera?

Entendemos por tarea una iniciativa para el aprendizaje, en la que hemos de realizar en el aula actividades de uso de la lengua que tienen lugar fuera de ella.

La tarea debe tener una estructura pedagógicamente  adecuada, estar abierta a la intervención activa por parte del alumno y a recibir las aportaciones de este.

También, la tarea requiere la atención tanto al contenido de los mensajes con los que se trabaja  como a la forma lingüística de los mismos.

En este caso la tarea es ensayar y representar una obra de teatro no adaptada para la enseñanza de E/LE.

Nuestros ensayos de la obra  «Entre Rejas» de Francisco Compañ Bombardó ya han comenzado.

teatro ele

En primer lugar, hemos realizado una lectura en común para comprobar que se entendía todo el vocabulario y la obra en su conjunto.

Después, hemos analizado las actitudes y estados de ánimo que pueden tener los personajes en los distintos momentos de la obra.

A continuación, nuestras alumnas han imaginado cómo son sus personajes y la historia que les ha llevado a ser como son.

Seguimos trabajando con actividades destinadas a potenciar la desinhibición de las alumnas y a mejorar su pronunciación y entonación.

Os dejamos aquí el tráiler de la obra y la primera lectura dramatizada.

Iremos subiendo más ensayos para que podáis ver la evolución de nuestras estudiantes-actrices.

Como ya sabéis, este curso es gratuito, si os apetece participar, poneos en contacto con nosotros.

Roberto.

Huellas de la literatura en la lengua española

La mayor parte de las palabras de una lengua esconde una historia detrás. Asociaciones, confusiones, cuentos y leyendas dan nombre a muchas de las palabras que usamos diariamente en español.

Hoy en De Boca en Boca os presentamos dos expresiones coloquiales que provienen de dos de las obras más conocidas de la literatura española clásica: Don Juan Tenorio, de José Zorrilla y La Celestina, de Fernando de Rojas.

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Don Juan Tenorio nos presenta la historia de un joven bastante mujeriego y despreocupado que hace una apuesta con un amigo: seducir al mayor número de mujeres posible. Don Juan no tiene sentimientos por ninguna de esas mujeres, solo las utiliza para tratar de ganar su apuesta. Sin embargo, al final de la obra, acabará descubriendo lo que es estar enamorado y que solo el amor nos puede salvar.

De esta manera, llamamos donjuán a los hombres atractivos que tienen mucho éxito entre las mujeres.

Ejemplo: Esas dos chicas te están mirando mucho. ¡Estás hecho un donjuán!


Por su parte, La Celestina cuenta la historia de Calixto, un joven que está perdidamente enamorado de Melibea, una doncella que, en un principio, no lo corresponde. Gracias a la ayuda de Celestina, una vieja bruja muy conocida en la ciudad por sus hechizos, conseguirá finalmente que su amada Melibea se enamore de él.

Por este motivo, en español, llamamos celestina a la persona que hace todo lo posible para que dos personas comiencen una relación amorosa.

Ejemplo: Mi novio y yo nos conocimos hace tres meses en una fiesta. María fue la celestina; ella nos presentó.

La historia de La Celestina está ambientada en la ciudad de Salamanca,  donde estudió Fernando de Rojas, su autor. Aún en la actualidad, podemos visitar el huerto de Calixto y Melibea, lugar donde tenían lugar los encuentros de los enamorados.

Hoy en día son muchas las parejas que cuelgan un candado con sus iniciales y tiran la llave al pozo.

Hablando de huertos, ¿conocéis la expresión llevar a alguien al huerto? Aunque no tiene origen en esta obra, podemos asociarla con ella ya que, al igual que Calixto y Melibea se encontraban en el huerto, una persona lleva al huerto a otra cuando la conquista.

Hace un par de años, el profesor de la Universidad de Salamanca Luis García Jambrina publicó una obra titulada El Manuscrito de Piedra, que tiene como personaje principal a Fernando de Rojas.

En la obra, Fernando de Rojas, estudiante de la Universidad de Salamanca, tendrá que descubrir al asesino de uno de los profesores de la Universidad e incluso se encontrará con la mismísima Celestina. Si te gustan las novelas históricas y policiacas y quieres practicar la lectura en español, no puedes perderte esta obra ambientada en la Salamanca medieval.

Laura

El mar. La mar.

Rafael Alberti (1902-1999) fue un reconocido poeta que perteneció a la Generación del 27. En 1925, se publicó su libro Marinero en Tierra, un libro de poemas por el que ganó el Premio Nacional de Poesía y en el que habla sobre la nostalgia del mar de Cádiz, lugar donde nació.

Uno de los poemas que mejor refleja este sentimiento es:

El mar. La mar.

El mar. ¡Sólo la mar!

¿Por qué me trajiste, padre,

a la ciudad?

¿Por qué me desenterraste

del mar?

En sueños, la marejada

me tira del corazón.

Se lo quisiera llevar.

Padre, ¿por qué me trajiste

acá?

                                                                                             Rafael Alberti, Marinero en tierra (1924).

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En este poema, el poeta habla de lo mucho que echa de menos el mar de Cádiz y le pregunta a su padre por qué le llevó lejos de su querida tierra a Madrid, a la gran ciudad. En los dos primeros versos, podemos ver la alternancia de géneros del sustantivo mar. Como sabemos, en general el sustantivo mar se utiliza en masculino en la lengua culta: el mar. Sin embargo, es muy típico que los marineros y la gente que vive en la costa lo utilice en femenino: la mar, con un claro valor expresivo y afectivo.

Mediante esta alternancia, vemos cómo Alberti se ve navegando entre dos mares: el entendido por la gente de la ciudad donde él vive –el mar– y el que siente como suyo, como niño que nació en el Puerto de Santa María (Cádiz) –la mar-. El poeta duda pero finalmente escoge la mar, en femenino: ¡Sólo la mar!, porque, como el propio poemario indica, Alberti se siente un Marinero en Tierra.

A continuación, a lo largo del poema le pregunta a su padre en forma de réplica por qué le separó del mar y le trajo a la ciudad. Escribe el poeta: «En sueños la marejada/ me tira del corazón/ se lo quisiera llevar». La marejada es una corriente que le arrastra hacia el mar y que hace que, en sus sueños, su corazón vuelva al mar, a sus recuerdos, a su niñez que es donde realmente su corazón se siente en casa.

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¿Conoces otros poemas de Rafael Alberti u otros poemas que hablen sobre el mar?, ¿Conoces alguna otra palabra que tenga esta alternancia de género como el mar/ la mar dependiendo de su valor expresivo?

Marta

Heraclitana

Según la RAE, un río es una corriente de agua continua, más o menos caudalosa que desemboca en otro río, en un lago o en el mar. En español, tenemos muchas frases hechas que contienen la palabra río, entre ellas:

  • Cuando el río suena, agua lleva: se usa para afirmar de cualquier rumor que tiene algún fundamento.
  • A río revuelto, ganancia de pescadores: en las situaciones confusas o cuando se producen cambios, hay quienes sacan beneficio aprovechando tales circunstancias.
  • De perdidos al río: una expresión coloquial que se utiliza para expresar que una vez empezada una acción, hay que aceptar todas las consecuencias y procurar terminarla.

El filósofo griego Heráclito dijo que «ningún hombre puede bañarse dos veces en el mismo río», en referencia a que todo está en constante cambio. Aunque es posible hacer una lectura más sencilla y entender que, como ciertamente ocurre, el agua de un río fluye y cambia por lo que no es posible bañarse en la misma agua dos veces.

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El irónico escritor guatemalteco Augusto Monterroso escribió casi veinticinco siglos después:

Cuando el río es lento y se cuenta con una buena bicicleta o caballo sí es posible bañarse dos (y hasta tres, de acuerdo con las necesidades higiénicas de cada quién) veces en el mismo río.

FIN

Lo demás es silencio, 1978

                                 Heraclitana.    Augusto Monterroso.

Un río de caudal medio corre a una velocidad de cuatro metros por segundo, es decir, menos de catorce kilómetros por hora, una velocidad fácilmente alcanzable en bicicleta, caballo, patines o, sencillamente, siendo un poco atlético. Por lo que hablando literalmente, Monterroso dice algo cierto.

¿En qué río te bañarías dos veces?, ¿En qué medio de transporte alcanzarías las aguas del río?

Pero ¿Qué pasa si está hablando  metafóricamente? ¿A qué crees que hace referencia el relato?

Roberto