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Algunas parejas de verbos

Hoy en De Boca en Boca Centre, os presentamos algunas parejas de verbos que suelen plantear dificultades a los estudiantes. En la mayoría de ocasiones, el problema a la hora de elegir entre uno y otro se debe a que en la lengua materna del estudiante ambos se traducen en un único verbo. En otras ocasiones, el significado de ambos verbos es tan similar que resulta difícil saber cuándo debemos usar uno y otro.

  • En el teatro y los conciertos no se juega

La diferencia entre los verbos jugar, tocar y actuar/interpretar suele plantear problemas a los estudiantes ya que en lenguas como el francés, el inglés o el ruso todos ellos tienen un único equivalente:  jouer, play e играть, respectivamente.

En español, solo usamos el verbo jugar para referirnos a la actividad propia de los niños o para hablar de deportes.

          Los niños jugaron toda la tarde al fútbol

Sin embargo, para hablar de instrumentos musicales o del teatro o el cine, usamos los verbos tocar y actuar/interpretar, respectivamente.

          Toco el piano desde los diez años

          Creo que Fernando Tejero actúa en esta obra

  • No por enseñar se deja de aprender

Aunque la enseñanza y el aprendizaje siempre deberían ir de la mano, lo cierto es que son conceptos diferentes. Mientras que enseñar es la tarea de los profesores, que comparten sus conocimientos con sus estudiantes, aprender es el proceso inverso, lo que hacen los estudiantes, ganar nuevos conocimientos

          -¡Estás aprendiendo español muy rápido, John!

          -Sí, es que mi profesora es muy buena y enseña muy bien.

  • Dime cuánto sabes de mí y te diré si me conoces 

En español, usamos conocer para hablar de experiencias. De esta manera, conocemos lugares o personas, porque han formado parte de nuestra vida, de nuestra experiencia.

          Conozco muy bien Sevilla. Estuve viviendo allí tres años.

          ¿Conoces a Juan? Es el amigo de Cristina

Saber, en cambio, se emplea para hablar de habilidades o conocimientos, cosas que podemos hacer o de las que podemos hablar:

          ¿Sabes montar el bicicleta? Claro, y también sé conducir y montar a caballo y esquiar.

         –  ¡Qué envidia! Sabes tantas cosas… Eres tan inteligente…

         – ¡Qué va! Sé muchos idiomas pero, por ejemplo, no sé nada de matemáticas

  • Si preguntas primero, no tendrás que pedir perdón después

En español, pedimos algo cuando necesitamos que otra persona haga algo por nosotros. De esta manera, pedimos un favor o pedimos comida en un restaurante.

          Me he olvidado la cartera en casa así que voy a pedirle dinero a Marina

Por su parte, preguntar tan solo indica buscar información. Por eso, preguntamos la hora o el nombre de una persona

          Por favor, pregúntale a Elena si quiere venir conmigo a la fiesta. ¡A mí me da mucha vergüenza!

  • Muchas veces oímos sin escuchar y vemos sin mirar

Otros dos pares de verbos que pueden plantear problemas son mirar/ver y escuchar/oír. A pesar de que su diferenciación existe en muchas lenguas (look/see y listen/hear  en inglés, regarder/voir y entendre/écouter en francés, guardare/vedere y ascoltare/sentire, en italiano y слушать/ слышать y смотреть/видеть, en ruso) muchas veces el estudiante los usa de forma espontánea en su lengua materna y no es consciente de la línea que separa el significado de ambos verbos.

Mirar significa llevar la mirada hacia un lugar concreto voluntariamente.

          ¡Mira, mira! Está lloviendo muchísimo

Paradójicamente, en España, vemos la tele mientras que en América Latina, de una manera más lógica, miran la tele. ¿Será que en España prestamos menos atención a la televisión?

En cuanto a ver, podemos decir que vemos porque tenemos ojos, no porque queramos. No es algo voluntario.

          ¿Has visto qué bonita es la calle Velázquez?

De la misma manera, escuchar supone prestar atención a la persona con la que hablo mientras que oír tan solo indica percibir el sonido (porque tenemos oídos, no porque nos interese)

          María, escúchame un momento. He oído un ruido en el piso de arriba. ¿Puedes subir para ver si hay alguien?

¡Esto es todo por hoy! Si todavía tienes alguna duda, pregúntanos, pídenos más explicaciones y sigue aprendiendo español con nosotros.

Laura

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«Está» vs.«hay» y preposiciones de lugar

Hace tiempo, en una de nuestra entradas hablamos de la diferencia entre dos verbos fundamentales en español: ser y estar. Hoy en De Boca En Boca Centre vamos a hablar de nuevo del verbo estar pero, esta vez, oponiéndolo a otro verbo, al verbo haber (hay).

¿Cuándo utilizamos HAY y cuándo ESTÁ(N)? 

Utilizamos HAY cuando nos referimos la existencia de algo nuevo, desconocido o indeterminado. Aparece siempre con:

  •  Los artículos indeterminados un/una/unos/unas:

Ej: Al final de esta calle hay una tienda de informática.

  •  Los numerales:

Ej: En la estantería hay dos paquetes de arroz

  • Los nombres en plural sin artículo:

Ej: ¿Hay rosas en el jarrón?   

  • Mucho/a/os/as

Ej: A estas horas siempre hay mucha gente en la calle

  •  ¿Cuánto/a/os/as?

Ej: ¿Cuántas manzanas hay en el frutero?

Utilizamos ESTÁ(N) para indicar situación de algo concreto, conocido o determinado. Siempre aparece con:

  • El/la/los/las

Ej: Los libros están en la estantería

  • Los posesivos

Ej: ¿Dónde está mi cartera?

está

Ahora que ya conoces bien el uso de los verbos ESTAR y HAY, vamos a  dar un paso más. Como estos verbos sirven para situar objetos en el espacio,  habitualmente aparecen acompañados de las preposiciones de lugar. A continuación, te mostramos unas imagen para que aprendas estas preposiciones de manera clara y sencilla:

Tenemos dos objetos: una caja y una pelota.

fin

  • En la imagen número uno tenemos una pelota dentro de la caja. Se puede decir también la pelota está en la caja.
  • En la segunda imagen la pelota está encima de la caja. En este caso también se puede decir como en el caso anterior que la pelota está en la caja.
  • En el tercer caso la pelota está debajo de la caja
  • En la imagen número cuatro la pelota está entre dos cajas
  • En el quinto caso la pelota está detrás de la caja
  • En la imagen seis la pelota está en frente de/ delante de la caja
  • Y, por último, en la imagen número siete la pelota está al lado de la caja.

Como vemos, la mayoría de estas preposiciones van seguidas de la preposición de. No debemos olvidar que detrás de ella siempre debemos poner el artículo determinado: el/la/los/las. Y ¡Cuidado! Ya sabes que  la preposición de seguida del artículo el se contrae en del.

Ejemplo: La pelota está delante del ordenador

Recuerda que De Boca en Boca Centre siempre ESTÁ dispuesta a ayudarte y que siempre HAY un sitio para ti.

Marta

Construcciones para expresar DOLOR

Hoy en De Boca en Boca Centre vamos a aprender construcciones para expresar dolor. Del mismo modo que cuando aprendemos una lengua es muy importante saber expresar qué es lo que nos gusta, también es indispensable decir si nos duele algo. Ya vimos en una entrada anterior el funcionamiento del verbo gustar y como vamos a estudiar, es bastante parecido al del verbo doler.

El verbo doler es irregular, tiene una irregularidad vocálica de O>UE:

(A mí) me DUELE/DUELEN

(A ti) te DUELE/DUELEN

(A él/ella) DUELE/DUELEN

(A nosotros) nos  DUELE/DUELEN

(A vosotros) os DUELE/DUELEN

(A ellos/as) les DUELE/DUELEN

Ej: A nosotros nos duele la cabeza

     A mí me duelen los pies

 

Para expresar dolor también es importante el verbo TENER, este también irregular en E>IE:

Yo tengo

Tú tienes

Él/ ella tiene

Nosotros tenemos

Vosotros tenéis

Ellos/as tienen

Ej: Tengo dolor de cabeza

     Tienen dolor de oídos

     Tenemos dolor de garganta

¡CUIDADO!

Tenemos que tener en cuenta algunas pautas para no cometer errores:

  • Me duele (en singular) + artículo singular + sustantivo singular

Ej: Me duele la mano

     Me duele el dedo

  • Me duele (en plural) + artículo plural + sustantivo plural

Ej: Me duelen los brazos

     Me duelen las piernas

  • Tengo dolor de + sustantivo

Ej: Tengo dolor de cabeza

     Tengo dolor de estómago

Desde De Boca en Boca Centre esperamos que nunca te duela la cabeza por aprender español.

Marta

« Muy» vs. «mucho »

Una estudiante de español le dijo a otra que se había enamorado de un chico español que era *mucho guapo y que tenía *muy dinero. Entonces, su amiga le dijo que no comprendía cómo podía ser eso. La primera le dijo que cómo no iba a comprender que se hubiera enamorado de un chico así, que era lo más normal. En realidad, lo que no comprendía bien su amiga era el uso de muy y mucho ya que esta los había usado mal.

A continuación, vamos a ver cuál es el uso correcto de estas dos palabras:

  1. MUY es un adverbio y, por tanto, es invariable.

Utilizamos MUY en dos ocasiones:

  • MUY + ADJETIVOS: para añadir fuerza o intensidad al adjetivo.

Ej: Julia es muy lista

Javier es muy alto

  • MUY + ADVERBIOS: para añadir fuerza o intensidad al adverbio

Ej: Andrés camina muy lento

  1. MUCHO

De nuevo, lo utilizamos en dos ocasiones:

  • MUCHO + SUSTANTIVOS: En este caso, es un adjetivo y, por lo tanto, tiene que concordar en género y número con el sustantivo al que acompaña:

    Ej: Julián hace mucho ejercicio (masculino singular)

    Margarita tiene muchos hermanos ( masculino plural)

    Amelia tiene mucha cara (femenino singular)

    María habla con muchas amigas (femenino plural)

  • VERBOS + MUCHO: Cuando va detrás del verbo funciona como adverbio y, por lo tanto, es invariable.

             Ej: María come mucho

En español, no podemos decir *muy mucho excepto si estamos bromeando; para expresar esto utilizamos el superlativo: muchísimo. De nuevo, al ser un adjetivo, es variable en género y número. De este modo tenemos cuatro formas:

Muchísimo (masculino singular)

Muchísimos (masculino plural)

Muchísima (femenino singular)

Muchísimas (femenino plural)

Otra diferencia entre muy y mucho es que muy no puede aparecer solo, es decir, necesita preceder a un adjetivo o un adverbio mientras que mucho si puede hacerlo:

Ej: -¿Te gusta el chocolate? -¿Te parece guapo Julián?

-Sí, mucho -*Sí, muy

En español, tenemos algunas expresiones con estas palabras:

  • El que mucho abarca poco aprieta.
  • Mal de muchos consuelo de tontos.
  • Ni tan mucho ni tan poco.

¿Sabes qué significan? ¿Conoces alguna más?

Ya sabes, aprender español es MUY fácil y es un idioma que te va a gustar MUCHO ¡Aprende con nosotros!

 

Marta

Los acentos en español: Reglas básicas

¡Hola a tod@s! Hoy, en De Boca en Boca, vamos a hablar de las reglas de acentuación básicas en español. Son muchas las lenguas que no acentúan las palabras y, por ello, para muchos aprendientes resulta complicado saber cuándo hacerlo en otras lenguas que sí lo hacen.

En español hay cuatro tipos de palabras según donde recaiga su fuerza fonética, es decir, el golpe de voz más fuerte:

Agudas– Son las palabras cuya fuerza recae en la última sílaba y se acentúan cuando las palabras terminan en vocal, -n o -s. Por ejemplo: camión, estrés, pa.

Graves/ Llanas– En estas palabras la fuerza recae en la penúltima sílaba y llevan acento cuando NO terminan en vocal, -n o -s. Por ejemplo: árbol, fútbol, piz.

Esdrújulas– Su fuerza recae en la antepenúltima sílaba y SIEMPRE llevan acento. Por ejemplo: eléctrico, ámbito, nero.

acentos

A continuación, veremos los casos peculiares en los que el acento puede generar dudas:

  • Diptongos: para los que no lo sepáis, los diptongos se forman cuando dos vocales  forman parte de la misma sílaba. Además, para que esto ocurra, tiene que haber dos vocales débiles juntas (las vocales débiles son la i y la u) o una vocal débil junto a una fuerte (las vocales fuertes son la a, la e y la o). Cuando se juntan dos vocales débiles, el acento recae sobre la segunda vocal (lingüística) y cuando se juntan una débil y una fuerte, el acento lo lleva la vocal fuerte (cabéis, opináis). RECORDAD  que también siguen las normas generales que hemos visto antes, por lo que no siempre se acentúan.
  • Palabras compuestas: hay dos tipos de palabras compuestas, las que unen dos palabras en una misma (norteamericano, decimotercero, supermercado) que siguen las normas generales de acentuación y las que están compuestas por adjetivos pero se separan por un guion (físico-químico, teórico-práctico) que acentúan de forma independiente cada una de las palabras que las forman.

Otras palabras que suelen dar problemas son los adverbios que terminan en –mente, los cuales mantienen el acento en el mismo lugar que la palabra original si estas tenían acento ortográfico. Por ejemplo: hábilmente (hábil), matemáticamente (matemático), rápidamente (rápido) , cronológicamente (cronológico).

Hasta aquí este repaso por las reglas de acentuación más básicas. Esperamos que os sea de utilidad, estudiantes de español. Pero antes de irnos, probad a colocar los acentos en esta lista de palabras (tened cuidado, algunas pueden no llevar acento):

Electrico          Jamon              Hembra           Inutilmente     Independientemente              Oleo

Facil                 Paraguas         Marques          Magnetico       Ruido               Entendeis        Agil

Un saludo desde De Boca en Boca Centre,

Alejandro

 

Cuestión de género

En español, existen dos géneros gramaticales: masculino y femenino. Por lo general, son femeninas las palabras acabadas en a (la mesa, la niña, la cuchara) y masculinas las palabras acabadas en -o o en consonante (el libro, el niño, el papel, el camión). No obstante, hay muchas excepciones.

Es muy frecuente escuchar por parte de nuestros estudiantes errores como la día o el mano. A pesar de acabar en -a, día es una palabra masculina (el día). Por eso decimos: buenos días. Por su parte, la palabra mano es femenina (la mano); ya lo era en latín (MANUS, MANUS).

Curiosamente, en España, a diferencia de algunos lugares de América Latina, decimos hacer manitas o ser un manitas, en lugar de manitos, que sería lo esperado (al igual que de perro, perrito). La Real Academia de la Lengua solo admite manita como diminutivo de mano.

También existen otras palabras como moto y foto que, a pesar de aparentemente acabar en –o, son femeninas. Lo cierto es que estas palabras son formas apocopadas de motocicleta y fotografía, respectivamente, por lo que no se trata de excepciones, sino que siguen la norma general.

Existe un grupo de palabras especiales derivadas del griego que acaban enma,-ta y pa. Estas palabras eran masculinas o neutras en su lengua de origen y, por tanto, siguiendo las leyes naturales de evolución, pasan al español con género masculino. Algunas de estas palabras son: el problema, el planeta, el mapa, el tema, el dilema, el idioma, el poema, el poeta, el idioma, el sistema y el esquema.

Las palabras que acaban en e pueden ser masculinas o femeninas. No existe una regla sino que debemos memorizar su género. Algunas palabras acabadas en –e son:

  • Femeninas: la calle, la gente, la muerte, la suerte, la parte, la madre.

  • Masculinas: el duende, el padre, el puente, el hombre.

De manera esquemática, podemos decir que, por regla general:

           ->  son MASCULINAS:

             

  •  Las palabras acabadas en o

  • Las palabras acabadas en consonante

  • Las palabras que acaban en aje (como montaje o garaje)

  • Las palabras de origen griego acabadas en ma, –ta, –pa

  • Algunas palabras acabadas en e

          ->  son FEMENINAS:

               

  • Las palabras acabadas ena

  • Las palabras que acaban ención o sión (como canción, acción, comprensión)

  • Las palabras que acaban en ad (como universidad, verdad, amistad, facultad)

  • Algunas palabras que acaban en e

        ->   Son MASCULINAS Y FEMENINAS:

     

  • Las palabras que acaban en ista (el taxista – la taxista, el dentista – la dentista)

  • Las palabras que acaban en ante (el cantante – la cantante, el estudiante – la estudiante)

Finalmente, debemos nombrar palabras como águila, aula, hambre, agua, hacha, arte y alma. ¿Qué tienen en común? Que todas ellas empiezan por a tónica, es decir, que en todas estas palabras la a es la sílaba fuerte.

A pesar de que son palabras femeninas, según la norma, deben aparecen con el artículo el. ¿y por qué palabras femeninas con artículo masculino? ¿No es suficientemente complicada la cuestión del género como para utilizar artículos masculinos con palabras femeninas? El error está en creer que el es un artículo masculino.

El pronombre demostrativo latino ILLA, que dio origen a nuestro artículo femenino la, tuvo dos comportamientos diferentes dependiendo del sonido que le seguía. ILLA (que evolucionó a ela):

  • perdía el sonido inicial ante palabras que empezaban por consonante: (e)la mesa

  • perdía el sonido final ante palabras que empezaban por vocal: el(a) agua.

A la lengua española no le gustan las vocales iguales. Al igual que resulta incómodo pronunciar secuencias como de el, que el español fusiona en del (la culpa es de el perro > la culpa es del perro), resulta incomodo pronunciar secuencias como la agua. En este caso, la lengua encuentra solución a este problema utilizando otra variante del artículo femenino.

De esta manera, las palabras que comienzan por a tónica (con grafía ha o a) aparecen siempre con el artículo el en singular, aunque no dejan de ser femeninas. Por ese motivo, tanto su plural como los adjetivos que las acompañan siempre son femeninos

el agua es claralas aguas son claras

el águila es bellalas águilas son bellas

el aula es pequeñalas aulas son pequeñas

Lo mismo ocurre con los determinantes; siempre aparecen en femenino:

Tengo mucha hambre

Esta aula es muy bonita

Sin embargo, cuando el artículo y el sustantivo aparecen separados por un adjetivo, empleamos el artículo femenino ya que ya no se produce ningún problema de pronunciación:

La bonita águila

¡Y hasta aquí todo el tema del género! Te recomendamos que visites una de nuestras últimas entradas en la que te presentamos palabras que cambian de significado según su género.

Laura

Me gusta «gustar»

Cuando aprendemos una lengua extranjera, es muy importante saber expresar qué es lo que nos gusta y lo que no para conocer gente y acercarnos a la cultura del país. Pues bien, el verbo gustar tiene un comportamiento un poco especial que es necesario conocer.

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A continuación, te presentamos solamente tres preguntas de una entrevista que le hicieron a María, una estudiante de español, para que veas cómo las contestó utilizando el verbo gustar:

          Periodista: ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

          María: A mí me gusta cantar, leer, ir al cine y quedar con mis amigos.

          Periodista: ¿Cuál es la comida que más te gusta?

          María: Me gusta mucho el jamón, también me gusta bastante la tortilla y me gustan              todavía más los pimientos del piquillo. ¡Ah! Una de mis comidas favoritas son las                    patatas a la riojana, la verdad es que me encantan.

          Periodista: ¿Y la que menos?

          María: Eh… lo que no me gusta nada, pero nada de nada, es la ensaladilla rusa, la                 verdad es que odio la mayonesa. Tampoco me gustan los mejillones.

¿Observas algún comportamiento especial en el verbo gustar?

Si te das cuenta, no funciona como la mayoría de los verbos; algunas veces está en singular y otras en plural, incluso cuando es la misma persona la que habla. Esto se debe a que el verbo gustar tiene que concordar también con el elemento que le sigue. Vamos a ver de manera más esquemática cómo funciona este verbo:

(A mí) me

(A ti) te

(A él/ella) les

(A nosotros/as) nos

(A vosotros/as) os

(A ellos/as) les

                    GUSTA                                                                     GUSTAN

    +  INFINITIVO                                                        +  SUSTANTIVOS EN PLURAL

   +  SUSTANTIVOS EN SINGULAR

         aa                                                 aaa

                 A mí me gusta regalar                                                                           A él le gustan los regalos

                A ella le gusta el regalo

¿Entiendes ahora la diferencia?

Decimos, por lo tanto: me gusta cantar (INFINITIVO) y me gusta la canción (SUSTANTIVO SINGULAR), pero decimos: me gustan las canciones (SUSTANTIVO PLURAL).

Esto mismo ocurre con el verbo ENCANTAR y con otras expresiones coloquiales del tipo de me flipa/n, me chifla/n, me mola/n y me alucina/n, que vimos en una de nuestras anteriores entradas.

¡CUIDADO!

Como has visto en el diálogo anterior, hay algunas palabras marcadas en morado. Estas palabras, como: mucho, bastante o nada se pueden utilizar con el verbo gustar pero no con el verbo encantar porque este verbo es superlativo de por sí, es decir, no admite gradación ni tampoco negación.

Podemos decir: me encantan los regalos pero es incorrecto decir: me encantan mucho/bastante/nada los regalos.

¡IMPORTANTE!

Cuando queremos decir que algo no nos gusta, ponemos la partícula negativa NO delante del complemento indirecto obligatorio; pero el comportamiento del verbo gustar sigue siendo el mismo, es decir, concuerda con el sujeto:

(A mí) NO me

(A ti) NO te

(A él/ella) NO le

(A nosotros/as) NO nos

(A vosotros/as) NO os

(A ellos/as) NO les

Puedes practicar el verbo gustar con la canción Me gustas tú de Manu Chao.

A mí me gustAN los idiomas y me gustA el español, ¿y a ti?

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Marta

De «ser» y «estar» bueno y otras expresiones

A veces parece que es más importante estar bueno que ser bueno pero, como vimos en el anterior post sobre ser y estar, ser bueno es algo permanente, algo que dura para siempre y estar bueno solo algo temporal.

Aunque pueda parecer que estas expresiones significan lo mismo, algunos adjetivos tienen un significado muy diferente cuando se usan con ser o se usan con estar. En De Boca en Boca Centre, te presentamos algunas de las expresiones más frecuentes:

  • Ser bueno/a: persona honesta, con buen corazón.

             María es muy buena. Le encanta ayudar a los demás.

 

  • Estar bueno/a :(1) ser muy guapo y atractivo y (2), alimento que sabe bien.

             Brad Pitt está más bueno que la paella.

 

  • Ser malo/a: persona malvada, con malas intenciones.

    Tu gato es más malo que el demonio

 

  • Estar malo/a: (1) estar enfermo y (2), alimento que no sabe bien.

            Estoy mala. He comido un plato que estaba malo y me duele mucho el estómago. 

 

  • Ser rico/a: persona que tiene mucho dinero.

             Ojalá fuera rica. Me compraría un coche y una casa y me viajaría por todo el mundo

  • Estar rico/a: comida deliciosa.

            Me encanta la tortilla de patata. Está muy rica.

 

  • Ser abierto/a: persona comunicativa y sociable.

            Tu hermano es muy abierto. Siempre habla con todo el mundo.

 

  • Estar abierto/a: acción de abrir.

             La ventana está abierta.

 

  • Ser cerrado/a: persona introvertida y tímida.

            Lupe es un poco cerrada. Tiene problemas para relacionarse con los demás.

  • Estar cerrado/a: acción de cerrar.

            La ventana está cerrada.

 

  • Ser verde: color de las plantas.

            El jersey es verde.

 

  • Estar verde: no saber mucho de una materia.

             Lo siento, no puedo ayudarte con el examen. Es que yo en matemáticas estoy verde.

 

  • Ser negro/a: color de la noche.

             El coche es negro

 

 

 

  • Estar negro/a: (1) estar enfadado o (2) estar sucio.

            Estoy negra. María no limpia nada en casa y las ventanas están negras.

 

  • Ser rojo/a:  color del tomate

           El cuaderno es rojo.

 

  • Estar rojo/a: estar colorado o ruborizado por vergüenza o calor.

            Me ha saludado Juan. ¡Qué vergüenza! ¿Estoy muy roja?

 

  • Ser blanco/a: color del papel.

            La mesa es blanca.

 

  • Estar blanco/a: estar pálido

             Estás muy blanca ¿Te encuentras bien?

¿Conoces alguna otra expresión que cambie de significado con ser y estar? ¡Compártela con nosotros!

Laura

¿«Ser» o «estar»? Esa es la cuestión

Del loco dicen que está loco porque otro día no lo estará más;
del necio no dicen que está necio, sino que es necio,
porque toda la vida lo será.

Luis Zapata, poeta. Siglo XVI

Sin ninguna duda, la diferenciación de los verbos serestar es uno de los mayores  pro- blemas a los que se enfrentan los estudiantes de español. La causa principal es la no diferenciación en la lengua de origen del estudiante. Mientras que en la mayor parte de las lenguas romances se conserva la distinción de ser y estar (portugués, italiano, catalán y gallego), en el resto de lenguas, los verbos ser y estar se funden en una sola forma: to be (inglés), sein (alemán), shi (chino) y быть (ruso).

A pesar de que el francés moderno cuenta con un solo verbo copulativo, être, aún en la actualidad podemos ver huellas de un antiguo verbo estar en el imperfecto (étais, étais, était, etc.) y el participio (eté) de este verbo.

Para comprender el verdadero significado de estos verbos, es necesario recurrir a sus raíces latinas:

  • El verbo ser proviene de la fusión de los verbos latinos ESSE (ser, existir) y SEDERE (estar sentado). Como sabemos, ser indica características permanentes, rasgos inherentes, cualidades que no cambian. Imaginémonos sentados en una silla. ¿Podríamos permanecer así para siempre, verdad?

               Por ese motivo, podemos sustituir el verbo ser por el signo =:

Yo soy José – Yo = José

Él es español – Él = español

La mesa es grande – La mesa = grande

Nosotros somos profesores – Nosotros = profesores

Son las 3 y media – Ahora = 15.30h

  • El verbo estar, por su parte, procede del verbo STARE (estar de pie). Podríamos pasar toda la vida sentados en una silla, pero no podríamos aguantar de pie; en algún momento tendríamos que sentarnos o tumbarnos. No podríamos permanecer así siempre:

          El verbo estar se utiliza principalmente para indicar (1) localización (¿dónde?) y (2)                  estado temporal (ahora, en este momento, no siempre).

(1)

El bolígrafo está en la mesa – ¿dónde está el bolígrafo? Está en la mesa

Alberto está en Santander – ¿dónde está Alberto? Está en Santander

(2)

Estoy cansada – (ahora, en este momento, no siempre)

La ventana está abierta – (ahora, en este momento, no siempre)

De esta manera, las margaritas son flores, son blancas y amarillas, son pequeñas, son bonitas pero NO son en el campo; ESTÁN en el campo (¿dónde están?)

  = flores (siempre)

= blancas y amarillas (siempre)

= pequeñas (siempre)

= bonitas (siempre)

en el campo

Por su parte, la niña es rubia, es guapa, es delgada, es alta pero NO es enfadada; ESTÁ enfadada (ahora, no siempre)

= rubia (siempre)

= guapa (siempre)

= delgada (siempre)

= alta (siempre)

enfadada

En muchas ocasiones, los adjetivos pueden ir con ser o estar dependiendo de si son características permanentes o temporales:

María siempre es simpática pero hoy está un poco antipática.

Lara no es una chica muy guapa pero hoy lleva un peinado muy bonito y está muy guapa.

En la siguiente viñeta, podemos observar el contraste entre ser y estar de una manera más visual y divertida:

¿Habéis entendido la broma? El hombre llega a casa borracho y le dice a su mujer: ¡Qué fea eres! (tú = fea) Entonces, la mujer le responde: estás borracho (ahora, en este momento, no siempre) Entonces, él le dice: lo mío es temporal (yo ahora estoy borracho, mañana no, pero tú eres fea hoy, mañana y siempre).

Desde De Boca en Boca Centre, esperamos que ahora entiendas un poco mejor los usos de estos dos verbos, pero, por si todavía te queda alguna duda, te dejamos un vídeo muy divertido:

¡el rap de ser y estar!

Laura

«Todavía» y «ya»

Hoy es siempre todavía

                                     – Antonio Machado

h

 

Todavía y ya son adverbios temporales pero no significan lo mismo. ¡Atento!

TODAVÍA (de toda y vía)

     a) Indica una situación actual que sufrirá un cambio en el futuro.

Ej: Todavía está en Salamanca (en 4 horas llegará a Madrid)

Ej: Todavía no ha salido de casa (está en casa, después saldrá a la calle)

Calzarse-los-Patines

      b) Indica una acción continuada que no se ha acabado.

Ej: Laura todavía estudia español (no ha dejado de estudiarlo, continúa estudiándolo)

Ej: Pedro todavía canta en el coro de la iglesia (no ha dejado el coro)

pienso-en-ti

YA: Indica un cambio ante una situación que antes no ocurría y ahora SÍ.

Ej: Ya estoy en casa (antes no estaba en casa pero ahora ya sí)

Ej: Ya tengo ordenador (antes no tenía ordenador pero ahora ya sí )

a

YA NO: Indica algo que antes sí ocurría pero ha dejado de ocurrir

Ej: Antes tomaba leche para desayunar pero ya no, ahora tomo zumo.

Ej: Antes me gustaba ir a esquiar, pero ya no, ahora prefiero la playa.

¿Y tú?,  ¿qué haces ahora que no hacías antes, qué continúas haciendo y qué no? 

Reflexiona sobre el significado de la frase de Antonio Machado.

1

Marta