Category Archives: Frases hechas

¿A dónde vamos cuando no prestamos atención?

Te parecerá un título extraño para una entrada de español, ¿verdad? Y llevas toda la razón. Sin embargo, seguro que tú, entre subjuntivo y subjuntivo, más de una vez estabas pensando en las musarañas, o estabas en Babia, o más lejos aún, en la luna.

Expresiones coloquiales para cuando no prestamos atención copy

El ser humano tiene una capacidad de atención reducida, entre unos 15 y 20 minutos. Después de este tiempo, nos llega un primer pensamiento:

¿Qué comí ayer? No lo recuerdo. ¿Cómo es posible?

Y una vez desatado el primer pensamiento, no hay vuelta atrás. Quedan abiertas las puertas de los mundos de la no atención y el camino de vuelta no es tan fácil. Que pregunten a los profesores. En sus años de formación, todo buen profesor ha tenido que enfrentarse alguna vez al mundo de la no atención. Se trata de una durísima prueba durante la cual el aspirante a profesor debe entrar en el mundo de la no atención y volver por su propio pie (o sea, sin que nadie lo despierte). No todos lo logran. Pero es una prueba muy útil para detectar a estudiantes en estos espacios desconocidos.

mundos imaginarios

Uno puede estar en Babia si le gusta mucho España. Babia es una comarca leonesa que existe de verdad y que debe de estar llena de estudiantes que no prestan atención. Seguro que tú conoces a algún estudiante que vino de Erasmus y se quedó en Babia para siempre, porque Babia es un lugar muy atractivo para gente que está muy ocupada. Esto les ocurrió a los reyes de León durante la Edad Media. En Babia estaba su residencia de verano y, por eso, cuando alguien buscaba a los reyes en León, se decía que estaban en Babia, totalmente relajados y sin querer prestar atención a las peticiones y necesidades de sus súbditos.

Desde que sabe que tiene que mudarse a Madrid, Sonia está en Babia. No piensa en otra cosa.

estar en babia

Otro lugar interesante para estar distraído es la inopia. Las personas despistadas o que nunca se enteran de nada suelen estar en la inopia. Esta última palabra tiene su origen en «in-ops» que significa «sin riqueza» y hacía referencia a las personas pobres, las que viven apartadas de la sociedad y, por tanto, nunca se enteran de lo que ocurre.

Como siempre está en la inopia, Andrés siempre pierde las buenas oportunidades de trabajo.

A veces, para llegar a estos lugares, hay que recorrer una larga distancia, como ocurren con los despistados que están el séptimo cielo. Tras escalar del primer al séptimo cielo, entran en un gran estado de felicidad que no les deja pensar en otra cosa. El séptimo cielo es, en la tradición religiosa, el destino final de las almas, a donde van a descansar y ser felices para siempre.

Desde que Darío tuvo a su hijo, está en el séptimo cielo, siempre sonriendo y de buen humor.

Séptimo cielo

Siguiendo en la tradición religiosa encontramos a aquellas personas que están en el limbo. Como sabrás, el limbo es el lugar adonde van las personas que no han sido bautizadas. Este espacio es difícil de definir: no estás en el infierno, pero tampoco en el cielo. Así, las personas que están el limbo no están prestando atención pero tampoco se quedan dormido del todo.

Últimamente Susana no presta atención en clase, abre el libro y hace como si escribiera pero, en realidad, está en el limbo.

Cerca del limbo y del séptimo cielo encontramos a aquellos que están en las nubes y los que aspiran más alto y están en la luna. Porque la luna y las nubes son un buen lugar para esconderse, relajarse un rato y pensar a gusto en lo que queramos.

Es imposible pedir a los niños que el día de los Reyes Magos hagan los deberes. Están en las nubes pensando en los juguetes que les traerán los Reyes.

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Y para terminar, aunque no es un lugar, te presento a unos pequeños roedores que viven ocultos en la tierra y en quienes piensan mucho las personas que no quieren prestar atención: las musarañas. Como son animales muy pequeños, pasan desapercibidos y podemos decir que no son muy importantes. Por eso, cuando pensamos en las musarañas, estamos pensando en cosas sin importancia, de poco valor, como estos animalillos.

¡Deja de pensar en las musarañas y ponte a estudiar para el examen de mañana!

musaraña

¿Y tú adónde irías? ¿También existen estos lugares en tu país? Deja de pensar en las musarañas y mándanos tus respuestas.

Clara

Vivir como un príncipe

Todo el mundo cree que los reyes no hacen nada. Están en sus castillos y palacios rodeados de trovadores que amenizan las largas tardes palaciegas y siervos atentísimos que se anticipan a cualquier petición de sus majestades. Así es la corte, ¿verdad? Pues no. La corte de Lexualdo no era así. Él siempre andaba atareado de biblioteca en biblioteca, tratando de resolver las pequeñas de dudas de unos, los grandes dilemas lingüísticos de otros, consolando a los estudiantes ante un subjuntivo maldito. El rey Lexualdo jamás fue un rey vago. Podían criticarle su pasión por los libros de segunda mano (por supuesto, no era él quien limpiaba el polvo a esos libros), pero él no era perezoso.

libro con polvo

Si alguien era vago en esta corte, ese era su hijo, el príncipe, que se pasaba las horas embobado delante de los trovadores, o más bien de las trovadoras, escuchando las pasiones amorosas en una rima tan elegante y fina que le hacía suspirar de amor. Comía cuando le apetecía, o cuando el trovador se marchaba a sus aposentos a descansar, o entre suspiro y suspiro, ¡el pobre! Otras veces le asaltaba un hambre terrible en la madrugada y, sin ningún problema, mandaba a las cocineras a preparar la cena. En estos festines el príncipe comía como un cura, como si de repente sintiera el hambre de un mes.

festín medieval

Más tarde,  con la barriga llena, le era imposible dormir. Entonces recordaba la música de algún que otro romance y provisto de lápiz y papel entraba en trance y escribía unos cuantos versos con letra de médico. Y es que la música elevaba su espíritu más allá del mundo terrenal. El único problema era que a la mañana siguiente, después de haber elevado el espíritu toda la noche, no entendía ni una palabra de lo que había escrito.

letra de médico

La reina ya estaba al tanto de los desvaríos del príncipe y pensaba que su hijo necesitaba una buena reprimenda por el comportamiento de estos últimos meses. Siempre intentaba introducir el tema de manera sutil para no herir sus sentimientos. Todos sabemos cómo son los jóvenes adolescentes. Pero a la mínima mención de su futuro, el príncipe, que tenía el carácter del rey, según decía la reina, enfurecía y gritaba como una verdulera un arsenal de insultos e improperios contra su madre.

verdulera

La reina que tenía mucho temperamento, aunque echara las culpas del carácter del niño a Lexualdo, no soportaba que su hijo le hablara de esa manera:

¡Eres más malo que el demonio! ¿Cómo te atreves a comportarte de esta manera? Vas a estar castigado durante un mes en tus aposentos. ¡Nada de trovadores ni poemillas de amor! Así sabrás lo que es ser de verdad un príncipe.

demonio

Pero de ninguna manera iba a dejar que su madre se saliera con la suya. Sólo de pensar que estaría un mes sin sus dosis musicales se ponía nervioso y fumaba como un carretero para apaciguar su angustia.

carretero

Se dijo que tenía que trazar un plan, que sobornaría a la guardia real para que le dejara hablar con uno de sus amigos trovadores. Este le prestaría sus atuendos para salir del palacio sin levantar sospechas. Una vez fuera, iría al sur a aprender el noble oficio de la juglaría. Cuando fuera un trovador experto, recorrería Lexilandia cantando a los cuatro vientos sus amores por una noble doncella que conocería años después en alguna corte del reino. De repente, el príncipe detuvo su cadena de ideas. ¿Era esto realmente lo que él quería?:

Esto es el cuento de la lechera! ¿Para qué quiero yo ser trovador si puedo vivir como un príncipe toda la vida?

principe

Así que nuestro príncipe sentó la cabeza, recibió su castigo, y siguió viviendo una vida de lujo y placeres, disfrutando de los suspiros amorosos venidos del sur, comiendo como un cura cuando le venía en gana, escribiendo poemas con letra de médico en sus ataques de inspiración, y gritando como una verdulera y portándose como un demonio cuando alguien le criticaba que fumaba como un carretero y que llevaba una vida de príncipe.

Clara

Estereotipos lexicalizados

Hace unas semanas hablábamos del estereotipo religioso que caracteriza a España (¡Dios mío!). Hoy en De Boca en Boca Centre os proponemos un acercamiento cultural a través de los numerosos estereotipos sobre nacionalidades que han pasado a nuestra lengua.

Como ya sabéis gracias a otras entradas, los hablantes cuentan con un magnífico recurso llamado metáfora para explicar de manera más clara ciertos mensajes.  Aunque penséis que la metáfora es un recurso reservado para la literatura, todos nosotros la empleamos para hablar de cosas poco importantes, de aspectos de nuestro entorno y en nuestras conversaciones más cotidianas. ¡Y no somos poetas! Curioso, ¿verdad?

intersado

Así, en un momento dado de la historia, aparecieron ciertos comportamientos que necesitaron ser llamados con un nombre. Por ejemplo, cuando una persona hace una muchas tonterías y se divierte haciendo bromas, decimos que esta persona hace el indio. ¿Y por qué el indio? ¿Eran los indios bromistas y chistosos? No, la razón es más bien histórica. Cuando los colonizadores españoles llegaron a América, quedaron sorprendidos por el comportamiento de los indios, sus movimientos, sus danzas, sus costumbres:

llegada de Colón

¡Para de gritar y bájate de la mesa ahora mismo! ¿Qué te pasa hoy? ¡No paras de hacer el indio!

Normalmente, se trataba de comportamientos no muy positivos que para ser representados en la lengua necesitaban de una buena expresión o insulto. Y cuando hay que insultar, las personas tratan de buscar los aspectos negativos fuera de ellas mismas. ¿Y qué mejor manera de insultar que buscando los aspectos negativos de nuestros vecinos? Además, que te llamen francés, inglés o chino es también una manera de expresar que ya no perteneces al grupo de los españoles. Así que comenzamos a fijarnos en cómo se comportaban otras nacionalidades, otras razas y otros pueblos, y deformamos y exageramos estos comportamientos para crear nuestros insultos.

insulto

Ahora bien, esta visión a veces está basada en la subjetividad de los estereotipos, y otras veces responde a una serie de factores históricos y sociales. Pongamos el ejemplo de la expresión despedirse a la francesa. Cuando una persona se marcha de un lugar donde había mucha gente sin decir adiós decimos que se ha marchado a la francesa. Sin embargo, a mí nunca me ha pasado que un francés se haya ido sin decir adiós. Todo esto se remonta a una tradición de la clase alta francesa del siglo XVIII. Se puso de moda irse de las fiestas y reuniones sin decir adiós porque mostraba que lo habían pasado tan bien que pensaban volver en otra ocasión y, por lo tanto,  no tenía sentido decir adiós.

despedirse a la francesa

Lucía se enfadó tanto al ver a su ex novio en la fiesta que se marchó a la francesa.

Otra expresión cuyo origen está en la historia es ser cabeza de turco. En la época de las Cruzadas, los cristianos y los turcos se enfrentaron en muchas ocasiones. Derrotar a los turcos se convirtió en una tarea muy dura porque estos eran muy violentos y excelentes en las artes de la guerra. Así, cuando los cristianos obtenían la victoria, les cortaban la cabeza y las ponían en los mástiles de los barcos o en lugares visibles. Después, los criticaban y los culpaban de todos sus males y de todos los desastres de Europa. Desde ese momento, se utiliza la expresión ser cabeza de turco cuando una persona que no ha tenido nada que ver con un problema determinado recibe toda la culpa y las acusaciones de los demás.

ser cabeza de turco

Ante la presión de los medios y del gobierno, un traficante de drogas fue la cabeza de turco en el caso de la niña desaparecida.

A veces, estas expresiones están basadas en estereotipos de razas como ocurre en la expresión no haber moros en la costa. Del mismo modo, su origen se remonta a la Edad Media debido a los numerosos ataques de los moros (musulmanes del norte de África) que sufría la costa de España. Para defender los pueblos se construyeron grandes torres desde la que los soldados controlaban el mar y, si en algún momento divisaban barcos enemigos, gritaban ¡Moros en la costa! Hoy en día, cuando no hay obstáculo o peligro para realizar una acción decimos que no hay moros en la costa.

moros

¡Entra, entra! No hay moros en la costa. Pepe se acaba de ir a casa de su madre. Podemos planear tranquilamente su cumpleaños.

En otras ocasiones, son personajes muy conocidos los causantes de ciertas expresiones. Engañar como a un chino trae como protagonista al famoso Marco Polo. Parece ser que cuando el comerciante italiano viajó por primera vez a China, consiguió hacer intercambios de mercancías muy beneficiosos para él pero no tanto para los chinos. Básicamente, Marco Polo engañó a los chinos y, por esta razón, cuando alguien te engaña recordamos el injusto intercambio entre Marco Polo y los comerciantes asiáticos.

Marco polo

Me he comprado las pastillas de adelgazamiento que anuncian en la televisión y me han engañado como a una china. Además, me costaron mucho dinero y no las puedo devolver.

Pero el caso más interesante es la expresión hacerse el sueco, que utilizamos para designar a una persona que se desentiende de algo o finge no entender. ¿Son los suecos así? De nuevo, no. Sin embargo, esta vez no es una razón histórica sino un error lingüístico: la palabra sueco procede de soccus en latín, que designaba los zapatos que llevaban los actores cómicos del teatro romano. Con el tiempo, la palabra derivó a zueco, que es del mismo modo un zapato (hecho de madera). Así, hacerse el sueco es hacerse el tonto, como hacían los actores del teatro romano. Más tarde, la gente comenzó a cambiar la z– por la s– y, sin querer, se extendió la idea de que los suecos se hacían los tontos para no tener que comprometerse en ciertas cosas.

soccus

Pedro se hizo el sueco para no tener que pagar su parte del regalo de Sara.

¿Y cómo nos ven el resto del mundo a los españoles? ¿Existen en vuestra lengua este tipo de expresiones? Mandadnos vuestras respuestas a De Boca en Boca Centre. ¡No os hagáis los suecos!

Clara

La familia de los Totales: una lucha por el poder

Hoy en De Boca en Boca continuamos con las palabras mágicas del español. Hace unas semanas conocimos el reformulador vamos (Palabras mágicas del español (I): Vamos) y lo útil que este era para solucionar errores. Nuestra palabra de hoy tiene historia, la negra historia de una familia en disputa: la familia de los Totales.

mafiosos

La miembros de la familia de los Totales era unos personajes temidos por la sociedad por el gran poder que tenían. Era unos totalitarios: ambicionaban el poder y no dudaban en derramar sangre si su misión lo requería. Lo querían todo para ellos y desde hacía mucho tiempo habían amasado una inmensa fortuna. Entre ellos todo iba bien hasta que surgieron diferencias en los miembros más pequeños de la familia: los primos. Ya se sabe que hasta en las mejores familias hay problemas de este tipo. Los primos Totales eran los siguientes:

1. El sustantivo total: un tipo muy ambicioso y egoísta que todo lo quiere para él. Por eso, siempre lo abarca todo:

egoísta

Un total de ocho provincias estarán este viernes en alerta por fuertes lluvias.

2. El adjetivo total: de la misma sangre de los Totales, el adjetivo total es egoísta pero no tanto. Sin embargo, esto no impide que sea muy calculador y, aunque siempre tiene que compartir su poder con un sustantivo, sabe cómo manipularlo para conseguir apropiarse de él. Por eso, cuando aparece en el discurso se apropia del significado del sustantivo y lo hace más grande, lo intensifica. Sí, este total no es para nada humilde.

persona manipuladora

  La fiesta fue un desastre total.

3. La locución en total: es el primo tonto de los primos. También le gusta abarcarlo todo, pero a veces le entran remordimientos y cuenta primero todas las cosas de las que quiere apropiarse y, si es demasiado, no se apropia de todo:

contando

-¿Cuántos platos y vasos hacen falta para la fiesta?

-Acabo de contar, y en total somos unas quince personas.

4. El nexo total: es, sin lugar a dudas, el nexo más poderoso y el más astuto de todos. Sabe cómo aparecer en el discurso sin que los hablantes se den cuenta. Es, también, el más peligroso de todos puesto que cambia de significado cuando le conviene. Instruido en las malas artes desde que era pequeño, el nexo total tiene varias facetas:

  • A veces, total es un asesino que acaba con las conversaciones cuando estas se alargan demasiado y cuando el interlocutor ha perdido el hilo.

cuchillo

Fuimos de una tienda a otra, había muchísima gente, apenas podíamos caminar. Además, no compramos ni la mitad de los regalos que teníamos que comprar. Total, una pérdida de tarde.

  • El nexo total tiene una lengua de oro y sabe cómo convencer a la gente de sus planes. Cuando le parece que alguien se está desviando en una conversación, el nexo total acaba con las ideas que no conducen a ninguna parte e impone un resumen aclaratorio para que el mensaje quede claro.

obligar

Lola vino a verme sobre las cinco de la tarde. Decía que venía de casa de su prima… ¿o era de la tía? No sé. Total, que vino a verme y merendamos juntas.

  • Aunque asesino y manipulador, el conector total es complejo. A veces recae en su poder y se siente débil y pesimista. ¡Normal! Hasta los más poderosos tienen sus momentos débiles. En estas ocasiones, reconoce que no debería hacer las cosas malas que hace e intenta minimizar el daño que ha ocasionado.

morderse las uñas

Me he tomado tres cervezas. Y ahora me voy a tomar la cuarta. Total, por una cerveza más…

En la frase anterior, el hablante sabe que debería dejar de beber cerveza. Sin embargo, piensa que no pasará nada si se toma otra. Con el conector total intentamos reducir la influencia que tendrá el hecho de bebernos otra cerveza más.

Así las cosas, la tensión renacía cuando la familia Total se reunía para los momentos especiales. El primo conector veía que el sustantivo y el adjetivo andaban tramando algo porque siempre se los veía cuchicheando.

cuchichear

Nadie quería al primo tonto en total por ser demasiado honesto y contar todo lo que robaba. Un día, se enteraron de que había un anuncio en la tele y quisieron ir a fisgonear un poco y a robar todo lo que pudieran. Pero como las cosas no iban bien entre ellos, comenzaron a pelearse durante la grabación de la escena. ¿Os imagináis quién ganó? Comprobadlo vosotros mismos:

Sin embargo, pasaba por allí el director del anuncio y, no sabemos cómo, vio en ellos un gran talento. Así que además de asesinos, egoístas y manipuladores, también fueron grandes estrellas del cine y aparecieron en varios anuncios más:

Y colorín colorado, la historia de los Totales se ha acabado.

 

Clara

¿Me entiendes?

Lo más habitual cuando aprendemos una lengua es que nos encontremos con expresiones o palabras que no conocemos o, incluso, que nos perdamos completamente en el discurso. Sin embargo, esto no les ocurre únicamente a los estudiantes, sino que es muy común que los hablantes nativos se encuentren en la misma situación.  Es por eso que existen una serie de expresiones que sirven para indicar que no hemos entendido algo y para asegurarnos de que nuestro interlocutor nos entiende. A continuación, vamos a ver algunas de las expresiones que utilizamos en situaciones en las que no entendemos bien lo que dice nuestro interlocutor y también algunas para comprobar que lo está entendiendo.

  • No entender ni jota / ni papa

Utilizamos estas expresiones para hacer ver que estamos totalmente perdidos, es decir, que no comprendemos absolutamente nada de lo que quiere decir nuestro interlocutor.

Ej: Ayer asistí a un congreso de biología molecular y no entendí ni jota/ ni papa.

Sinónimos de estas expresiones pero menos coloquiales son: No entender ni palabra o no esterarse de nada.

 

  • Perder el hilo

Significa que hemos dejado de comprender desde un determinado momento.

Ej: ¿Qué le ha pasado al protagonista de la película? Me han llamado por teléfono y he perdido el hilo.


  • Hablar en cristiano

Al utilizar esta expresión estamos pidiendo a nuestro interlocutor que utilice palabras más sencillas que todos puedan entender.

Ej: Juan: El médico ha dicho que María tiene escoleosis e hiperlordosis

Alicia: ¡Venga Juan, háblanos en cristiano!

 

  • -¿Me sigues?

            -Sí, te sigo / No, no te sigo

La primera la usamos para confirmar que nuestro interlocutor comprende lo que dice antes de continuar con la explicación. La respuesta puede ser afirmativa, en tal caso se expresa que se entiende lo que se ha dicho hasta el momento; en caso de ser negativa tendríamos que comenzar con la explicación.

Ej: Andrés: Primero tienes que encender el móvil, a continuación en ajustes tienes que cambiar la fecha y la hora, ¿Me sigues?

Julia: Sí, sí te sigo.

Andrés: Vale pues, una vez ahí, selecciona…

  • Sonar a chino

Esta expresión es muy coloquial y la utilizamos también cuando no entendemos nada de lo que nos están hablando. Esta expresión tiene su origen en la distancia que separa nuestro idioma del chino, con el que ni siquiera comparte el mismo alfabeto.

Ej: Todo lo que dice esa chica me suena a chino, supongo que es porque no sé nada de economía.

 

Esperamos que no pierdas el hilo de las explicaciones de De Boca en Boca Centre y que nos sigas en todas nuestras explicaciones.

Marta

Que la suerte te acompañe

Cuando la navidad se aproxima, un señor se deja ver en la publicidad de la televisión, en los carteles de la calle, en las paradas del autobús, se le escucha en la radio…  ¿Sabes quién es? No, no es Papá Noel. Es, quizá, mejor que Papá Noel, porque este señor no reparte regalos sino SUERTE.

Calvo de la navidad

Las semanas antes del 22 de diciembre, el día de la lotería de navidad, el calvo de la suerte (así lo conocemos los españoles) reparte un poco de fortuna a las personas que han comprado un décimo de lotería. Hoy estás de suerte porque nuestra entrada de hoy está dedicada a la fortuna. Déjate llevar y, como diría el calvo de la suerte, «que la suerte te acompañe».

En español tenemos la buena y la mala suerte. En otras culturas la mala suerte no existe, porque esta es la ausencia de la buena suerte.

Si hay alguien que no tiene nada de suerte, esa es mi amiga Lara: es muy gafe. La verdad es que no tiene muy buena estrella. Al principio, Lara no era supersticiosa pero con el tiempo comenzó a confiar en las acciones que traen suerte como:

       Pata-de-Conejo              tocar maderaPoner cactus en las ventanas

     Tocar madera                Llevar una pata de conejo         Poner cactus en las ventanas

Sin embargo, Lara es muy descuidada y a veces se le olvidaba cuidar de su estrella y le venían rachas de mala suerte. Todo comenzó aquel día en que se levantó a oscuras en su habitación y al encender la luz, tiró al suelo un espejo pequeño. Si ella hubiera sabido que romper un espejo traía mala suerte, habría tenido más cuidado al levantarse.

espejo roto

Cuando encontré a Lara en la universidad, la vi un poco asustada. Miraba todo con recelo y se asustaba al menor ruido. Le pregunté que qué le ocurría y me contó una serie de infortunios que le habían pasado desde que se rompió el espejo:

Cuando me desperté, tiré sin querer el espejo y se hizo añicos. Si hubiera bajado de la cama por el lado derecho, no habría tenido este día tan horroroso. Fui al cuarto de baño a prepararme y, ¿a que no sabes qué encontré? Un gato negro que me miraba fijamente fuera de la ventana y ya se sabe que si ves a un gato negro, tienes que salir corriendo porque da mala suerte.

Gato negro

Como estaba tan asustada, cogí unas tijeras que alguien había dejado en el lavabo con la mala suerte de que estaban abiertas y me corté. ¿A quién se le ocurre dejar las tijeras abiertas?

tijeras

Si hubiera conseguido controlar mi miedo, no me habría cortado porque habría pensado que se trataba de un gato normal y no de un signo de mala suerte. Pero no lo pude remediar. Cuando veo signos de mala suerte, echo a temblar. Me vestí a toda prisa  y cogí el paraguas que había dejado el día anterior en el salón. Si hubiera mirado por la ventana, habría comprobado que no llovía. Pero como estaba asustada por el gato negro, no me había dado cuenta de que estaba utilizando el paraguas en un día de sol espléndido.

paraguas abierto

Y además, lo había abierto dentro de la casa. ¿Qué más podía pasar? De camino a la facultad, iba mirando el cielo porque cuando estás gafado seguro que hay algo que cae del cielo y te golpea. Y como iba mirando hacia arriba, no vi a una señora que estaba barriendo la puerta de su casa. Sin querer, le había bloqueado su camino y como no le prestaba atención, comenzó a barrer encima de mis pies. ¡Eso no se hace! Ahora no podré casarme.

barrer los pies

Al ver tan deprimida a mi amiga, pensé en por qué le habrían pasado tantas cosas malas de repente. Entonces, le pregunté que si se había levantado con el pie derecho. Le conté que traía buena suerte y a quien lo hacía con el pie izquierdo solían ocurrirle muchas cosas malas.

pie izquierdo

Si lo hubiera sabido, me habría levantado con el pie derecho- me respondió Lara.

Al cabo de un rato, pareció comprender algo y exclamó:

-¡Y no me habría levantado de la cama en todo el día si hubiera visto que hoy era martes 13!

martes 13

Y esta es la historia de Lara y su mala suerte. A veces creer en la mala suerte le traía más mala suerte todavía y muchas veces se arrepentía de ser tan supersticiosa. ¿Te has fijado cómo se expresa este arrepentimiento? Si miras las frases en color rojo, comprobarás que utilizamos la estructura del tercer condicional:

Si + pluscuamperfecto del subjuntivo, condicional simple / compuesto.

Este tipo de frase expresa un acto irreparable, algo que no tiene vuelta atrás, por lo que la frase que comienza por la conjunción Si introduce una causa que no impedirá la realización del acto y que por lo tanto es una causa imposible.

Si lo hubiera sabido, me habría levantado con el pie derecho.

Si hubiera aceptado el trabajo, ahora no tendría problemas económicos.

¿Y tú? ¿Tienes buena suerte o eres gafe? ¿Te has arrepentido alguna vez de creer en las supersticiones? Mándanos tus respuestas a De Boca en Boca. Estaremos encantados de conocer las supersticiones de tu país y de consolarte si has tenido un día sin suerte.

Clara

Personas reales que pasaron a la historia de la lengua

¿Algunas vez habéis querido ser inmortales? Seguramente me diréis que es imposible porque los seres humanos somos mortales. Sin embargo, se puede ser inmortal lingüísticamente. Esto le pasó a Picio, a Maricastaña, a Calleja, y a Maruja. ¿Queréis conocer su historia? ¡Allá vamos!

PICIO

Picio era un zapatero andaluz que vivía en Granada en el siglo XIX. No sabemos qué hizo Picio, pero las autoridades lo condenaron a muerte. En aquella época, era costumbre ir a la capilla de la iglesia a rezar por la salvación del alma. Así que Picio estaba rezando por su alma cuando le dijeron que lo habían perdonado y que ya no moriría. Picio se sorprendió tanto que se le cayó el pelo, las cejas y las pestañas y le aparecieron tumores en la cara.

Picio

Finalmente Picio consiguió salvarse de la muerte pero se volvió un hombre muy feo y todo el mundo lo recordó por ello. Por eso, cuando vemos a una persona muy fea en español decimos:

Es más feo que Picio.

MARICASTAÑA

Maricastaña vivió en Galicia, concretamente en Lugo, en el siglo XIV. En 1386 Maricastaña lideró un levantamiento contra el obispo de Lugo a causa de los impuestos que el obispo les hacía pagar. Maricastaña y sus aliados acabaron con la vida del mayordomo del obispo. Lo que ocurrió después no fue tan bonito. Maricastaña y sus hijos fueron apresados por haber originado la revuelta y les quitaron todas sus posesiones. Básicamente, se quedaron sin nada.

Maria Castaña

No obstante, si Maricastaña es conocida por algo no es por ser la heroína de una rebelión. Maricastaña pasó a designar un tiempo pasado, una época remota muy lejana al presente. Así, cuando algo ocurrió hace mucho tiempo o cuando algo nos parece anticuado decimos:

Esta falda es de los tiempos de Maricastaña.

Las personas han cambiado en el siglo XXI. Tus ideas son de la época de Maricastaña.

CALLEJA

Saturnino Calleja fue un editor de cuentos muy importante que vivió a finales del siglo XIX. Calleja quería que los niños leyeran más cuentos. Para ello, los cuentos de Calleja eran diseñados con portadas atractivas, contenían dibujos ilustrativos y contenido didáctico (acertijos, crucigramas, etc) para que los niños se divirtieran al mismo tiempo que leían. Además, bajó el precio de los cuentos para que fueran más accesibles y todo el mundo pudiera comprarlos.

Saturnino Calleja

Barbazul            Los buñuelos de la reina

Ya hemos visto que los cuentos, por su componente irreal, son relacionados con las mentiras. Por ejemplo: No me vengas con cuentos, Eso es un cuento chino, etc (Cuéntame un cuento). Por eso, cuando una persona cuenta muchas mentiras se dice de él que:

Tiene más cuento que Calleja

porque ninguna persona vendió más cuentos que Saturnino Calleja.

MARUJA

Maruja no hace referencia a una única persona sino a muchas mujeres llamadas María. Maruja es el diminutivo de María y, como ya sabéis, María es un nombre muy común en España. Además, desde los tiempos de Maricastaña existía la costumbre de que el primer nombre de la niña fuera María, de ahí que muchas españolas tengan nombres compuestos: María José, Mari Carmen, Maribel, etc.

Hasta hace poco, las mujeres se encargaba únicamente de las tareas de la casa y era el marido quien trabajaba fuera. Con el paso del tiempo, a la mujer ama de casa se le asoció un bajo nivel cultural y, además, se decía que se pasaba todo el día en la puerta de su casa criticando o hablando de otras personas.

maruja

Como normalmente estas mujeres se llamaban Maruja por la tradición que he explicado, cuando vemos a una ama de casa que cotillea sobre la vida de los demás decimos que:

Esta persona es una maruja.

A veces, calificamos de maruja a alguien que no es amo/a de casa pero que habla mucho de los demás y que está obsesionado/a con la limpieza, sin tener otras inquietudes en la vida.

Amo de casa2

Desde que dejó de trabajar, Pedro se dedica a limpiar la casa y a cotillear con las vecinas del edificio. ¡Es una maruja!

Ahora ya sabéis por qué estos personajes pasaron a la historia. ¿Qué estaríais dispuestos a hacer vosotros? Picio renunció a la belleza, Maricastaña lo perdió todo por su revolución y Calleja fue recordado por ser el mayor difusor de mentiras con forma de cuentos. Sin embargo, en otras ocasiones los cambios importantes de la Historia se producen gracias a personas anónimas, por lo que a veces es suficiente con llamarse María.

historia

¿Existen expresiones con nombres propios en vuestra lengua? Mandad vuestras respuestas a De Boca en Boca y sigamos recordando estos personajes que pasaron a la historia de nuestra lengua.

Clara

P.D: Hace unas semanas, en De Boca en Boca  hablamos de los personajes literarios que aparecían en la lengua española: Huellas de la literatura en la lengua española. De este modo, conoceréis tanto a personajes ficticios como reales que han dejado marca en nuestra lengua.

¡Dios mío!

Las culturas de los distintos países son una fuente de singularidad y de sabiduría. Normalmente sabemos apreciar la idiosincrasia de cada país. Sin embargo, en muchas ocasiones esto se vuelve un motivo de burla y surgen los estereotipos que, a veces, son difundidos por los propios países a través de la publicidad turística. ¿Y tú? ¿Tienes una imagen estereotipada de España? Piensa en España y comprueba si las palabras que han venido a tu mente aparecen en la siguiente imagen.

Estereotipos

Sí, a los españoles nos gusta la fiesta, el flamenco, nos encantan los toros y dormir la siesta. Estos son los estereotipos más escuchados cuando un extranjero habla de España. Y sin embargo, la lista no acaba ahí. Hoy en De Boca en Boca te propongo explorar otro estereotipo que ha influido mucho en nuestra imagen exterior y también en el lenguaje: la religión.

religión

Se dice que España es un país muy religioso en comparación con otros países. Si bien es cierto que hay un alto porcentaje de personas que son religiosas, el estereotipo no se debe a este porcentaje sino más bien a las costumbres y al comportamiento de los españoles que se ven influidos por la religión católica. Así, muchas de nuestras fiestas tienen origen religioso aunque intervengan en ellas personas de otras religiones o personas ateas.

Semana santa Sevilla                                                         Procesión de Semana Santa en Sevilla

 

????????????????????????????????????????????                                                                            Romería en Tenerife

El portal de belen                                                         Tradicional Portal de Belén de Navidad

La religión está muy presente en nuestra cultura y en nuestra vida, seamos o no religiosos. Lo que llama la atención es la cantidad de colocaciones que existen en español de carácter religioso y el uso tan frecuente que hacemos los españoles de ellas. Podrías pensar que, al igual que ocurre en otras culturas, Dios es una figura inalcanzable que no debe ser mencionada porque ello conllevaría blasfemar su nombre. En el español de todos los días, tanto ateos como religiosos, hacemos referencia continuamente a Dios y a elementos simbólicos relacionados con su vida y su muerte. ¿Quieres conocer estas expresiones? Como la lista es interminable, allá van algunas:

  • ¡Vaya usted con Dios!Normalmente escucharás esta expresión en boca de personas mayores cuando se despiden de alguien. Normalmente no la suelen utilizar los jóvenes.

    A. Hola José. ¡Cuánto tiempo sin verle!

             B. Sí que es verdad. Estoy muy bien. ¿Y usted?

             A. Yo también. Llevo un poco de prisa. Vaya usted con Dios.

 

vaya usted con dios

 

  • ¡Por Dios! ¡Dios mío! ¡Hostia! ¡La virgen!Se tratan de expresiones exclamativas que utilizamos ante situaciones de asombro. Por supuesto, no todas ellas se emplean en el mismo registro. Mientras que ¡Por Dios!, ¡Dios mío! y ¡La virgen! no tienen un contenido negativo, ¡Hostia! es considerada una palabra malsonante y con alto contenido negativo y, a pesar de ello, los españoles la emplean muchísimo en un registro coloquial cuando se exaltan por algo.

    A. ¡Dios mío! ¡Acaban de chocar dos coches!

    B. ¡Hostia! ¿Hay alguien herido?

 

hostia                                                                               Hostia consagrada

 

  • Llorar como una MagdalenaUtilizamos esta expresión cuando alguien llora muchísimo. El origen de esta expresión tenemos que buscarlo en la vida de Jesucristo. María Magdalena fue una mujer condenada a lapidación por haber cometido adulterio. Jesucristo intervino a su favor y la salvó. Desde entonces, ella lo siguió adonde fuera, sintiendo devoción por él, y lloró muchísimo cuando murió.

             Desde que la dejó el novio, se pasa el día encerrada en su habitación llorando como                  una Magdalena.

María Magdalena                                                      Jesucristo se aparece a Maria Magdalena

 

  • Mi vida es un calvario

 Utilizamos esta frase cuando la persona ha sufrido mucho por diversas razones.          Calvario es el monte donde Jesucristo fue crucificado. Cuando mencionamos el calvario, hacemos referencia al sufrimiento padecido por Jesucristo en el momento de su muerte.

Mi matrimonio fue un calvario. Desde que me separé, he vivido mejor y más feliz.

calvario                                                                            El monte Calvario

  • Lavarse las manos

    Utilizamos esta expresión para hablar de una persona que decide no intervenir en un asunto a pesar de que podría hacerlo. Así evita meterse en problemas. El origen de esta expresión procede del episodio de la vida de Jesús en que el procurador romano Poncio Pilatos, tras no encontrar ninguna razón para condenar a Jesucristo, decide no intervenir a favor de este y permitió que el pueblo decidiera. Al mismo tiempo que se lavaba las manos dijo «Inocente soy yo de la sangre de este justo».De esta manera se asoció el gesto de lavarse las manos con la actitud de no tomar parte en un asunto.

    Nuestro jefe se ha lavado las manos ante los despidos que ha hecho su superior. No ha dado ninguna explicación ni ha intentado impedirlos.

lavarse las manos                                                               Poncio Pilatos se lava las manos

 

  • Estar más alegre que unas Pascuas

Decimos esta expresión cuando alguien está muy contento. Con el nombre de Pascua se recogen diferentes festividades: la Navidad, la llegada de los Reyes Magos, la Resurrección y Pentecostés. Durante estas fiestas, la familia se reúne, hay comida en abundancia y, a veces, regalos. Son fiestas para divertirse y pasarlo bien, por lo que la gente suele estar feliz.

Desde que lo han ascendido en su trabajo, Daniel está más feliz que unas Pascuas.

                                             Huevos de Pascua                                                                   Huevos y conejo de Pascua

Flor de Pascua                                                                                       Flor de Pascua

Y esto es todo por hoy. Espero que cuando escuches una de estas expresiones no caigas en el estereotipo y pienses que los españoles somos todos religiosos, puesto que, como ya sabes, la lengua se sirve de imágenes y comparaciones para expresar mejor nuestros pensamientos. Y estas imágenes pueden proceder de cualquier fuente, incluso de la Biblia.

Biblia

 

¿Existen frases de carácter religioso en tu lengua? Seguro que sí. ¡Mándanos tus respuestas a De Boca en Boca!

 

Clara

Expresiones coloquiales con colores

Hay una expresión en español que dice: para gustos los colores. Se trata de una expresión coloquial utilizada y entendida por todos y significa que existen tantos tipos de gustos diferentes como colores.

Ejemplo:

María: – ¡Este chico me parece guapísimo!

Elena: – ¿En serio? A mí no me gusta nada, pero para gustos los colores.

Bien, nuestro tema de hoy trata sobre la importancia y el uso de los colores en las expresiones coloquiales. A continuación, os dejamos una muestra de ello:

  1. Estar sin BLANCA

Esta expresión significa no tener dinero. En los tiempos de Felipe II, se usaba una moneda llamada blanca que tenía muy poco valor y de ahí surge esta expresión. Actualmente, equivaldría en España a estar sin un céntimo.

Ej: Me gustaría ir al cine, pero no puedo… ¡Estoy sin blanca!

  1. Quedarse en BLANCO

    Esta expresión significa quedarse sin saber qué decir. Normalmente ocurre en momentos de mucho estrés y nerviosismo como, por ejemplo, cuando tenemos que hablar en público o hacer un examen. Se emplea el color blanco por el color del papel vacío en el que no hay ninguna información porque es así como se queda nuestra mente en esos momentos: vacía.

    Ej: Tuve que esperar unos minutos y comenzar otra vez el discurso porque no me acordaba de nada de lo que tenía que decir ¡Me quedé en blanco

  2. Pasar la noche en BLANCO

    Cuando decimos que hemos pasado la noche en blanco es que no hemos dormido en toda la noche. El origen de esta expresión se remonta a la época medieval, ya que algunos caballeros que querían ingresar en ciertas órdenes de caballería tenían que pasar toda la noche despiertos para velar las armas y durante esa noche vestían una túnica de color blanco que significaba pureza. Por lo tanto, esta expresión se debe al color de esta túnica y al hecho de pasar la noche en vela.

    Ej: Hoy estoy muy cansado, he pasado la noche en blanco.

     

  3. Ponerse MORADO

    Cuando decimos que alguien se ha puesto morado es que ha comido muchísimo. Esta expresión proviene de una enfermedad llamada cianosis; los que la sufren no tienen suficiente oxígeno en la sangre. Uno de los síntomas de aquellos que la padecen es que su cuerpo se vuelve de color azulado/morado y una de las causas principales de esta enfermedad es darse un empacho a comer, es decir, comer muchísimo. Por este motivo, cuando alguien come demasiado decimos que se pone morado.

    Ej: Alejandro ha engordado muchísimo este año, se pone morado todas las noches. 

  4. Poner VERDE (a alguien)

    Significa hablar mal o criticar a una persona cuando no está presente.

    En relación con el origen de esta expresión hay varias teorías, pero aquí vamos a recoger dos:

a) Podría estar relacionada con el color del moho, un hongo de color verde que aparece en algunas comidas cuando se ponen malas,  y de ahí poner verde a alguien, decir cosas malas de esa persona.

b) En segundo lugar, existe también la teoría de que cuando te das un golpe fuerte te queda una marca de color morado que va pasando por diferente colores hasta que la piel vuelve a su color. Únicamente cuando el golpe ha sido muy fuerte la zona dolorida pasa por un color verdoso antes de recuperarse y es por eso que cuando se habla muy mal de alguien se dice que se le pone verde relacionándolo con un golpe muy fuerte.

Ej: Se nota que a Miguel no le cae bien Alexia, está todo el día poniéndola verde.

  1. Ser un viejo VERDE

    En sus comienzos esta expresión no tenía una connotación negativa sino todo lo contrario: en el siglo XVI significaba que una persona tenía mucha salud. Sin embargo en el siglo XVII empezó a tener una connotación obscena. Actualmente, se dice que un viejo verde es un señor maduro que no actúa como tal, sino como un chico joven fijándose en chicas mucho más jóvenes que él y piropeándolas.

    Ej: ¡Madre mía! Ya está Ernesto diciendo cosas a las chicas… ¡Es un viejo verde!

  2. Ir de punta en BLANCO

    Se dice de una persona que viste de forma muy elegante o muy arreglada. Esta expresión esta relacionada con las armas y armaduras que se utilizaban en la época medieval: los caballeros se equipaban con armas que se denominaban armas de punta en blanco porque estaban muy bien afiladas. Ir de punta en blanco se relacionó con la elegancia de la armadura de los soldados y de ahí hasta nuestro días.

    Ej: Julia se ha comprado un vestido precioso para la boda, va a ir de punta en blanco.       

  1. Ponerse COLORADO

    Significa lo mismo que ponerse rojo, o ponerse como un tomate como ya explicamos en una entrada anterior relacionada con las frases hechas con comidas.

  2. Ser el príncipe AZUL

    Decimos que un chico es nuestro príncipe azul cuando es nuestro chico ideal. Esta expresión se originó en varios cuentos de hadas en los que el color azul se relaciona con la sangre real del personaje, la sangre azul de la aristocracia. El príncipe azul en estos cuentos siempre iba a ayudar a la dama para sacarla de algún problema y de ahí se ha relacionado con el chico ideal.

    Ej: Alejandra está muy enamorada de Iván, dice que es su príncipe azul.   

  3. Ver las cosas/el mundo de color de ROSA

    Un mundo de color de rosa sería un mundo idílico en el que no existen los problemas. El rosa es el color dulce por excelencia y de ahí el símil. Las personas que ven el mundo color de rosa son muy optimistas, no dan importancia a los problemas e incluso creen que no los hay. Normalmente, esta expresión se utiliza como una crítica, es decir, para señalar que no todo es tan fácil ni tan color de rosa.

            Ej: María ve el mundo color de rosa pero en realidad no se da cuenta de todos los                          problemas que va a tener.    

  1. Ver las cosas NEGRAS/ Ver(lo) todo NEGRO

Esta expresión viene a decir justo lo contrario a la anterior, es decir, tener una actitud completamente negativa. El color negro expresa desde la antigüedad malos augurios, la muerte, la destrucción y, por lo tanto ver las cosas negras, significa exactamente eso, ver un futuro muy malo, sin solución.

Ej: Jaime es muy pesimista, nunca ve el lado positivo de las cosas, siempre lo ve todo negro.

Esperamos que os gusten estas expresiones y que nunca os quedéis en blanco con el español.

Marta